Centro Micos

MOCOSOS

Pequeños mocosos.

En estos meses otoñales, coincidiendo con el cambio de armario aparecen los primeros mocos y catarros en los pequeños de la casa. La pregunta que se formulan muchos padres es: ¿qué se puede hacer ante ello?

Lo primero de todo será comprender la enfermedad del niño, saber que la mucosidad en sí misma no es nociva, sino una barrera protectora que nos aísla de elementos patógenos y de irritantes. El problema viene cuando, en el contexto de una enfermedad, aumenta la producción de la mucosidad o disminuye la capacidad de aclararla, entonces es cuando ese moco se convierte en un problema, pudiendo llegar a dificultar la alimentación o el descanso de los pequeños. Mientras los mocos no sean un problema, el mejor tratamiento es el pañuelo.

37686_sonarse-nariz

Las herramientas de las que vamos a disponer para combatir a los mocos van a ser variadas. Para empezar, el niño deberá estar bien hidratado, con lo que mejorará su sensación de malestar y aumentará la fluidez de la mucosidad. Además deberemos buscar la posición en la que se encuentre más cómodo, elevando el cabecero de la cuna o de la cama para optimizar la apertura de las vías respiratorias. En el caso de los lactantes, deberemos tener en cuenta que al tener la mucosidad dificultando la entrada de aire, las tomas al pecho serán más cortas, pues necesitarán parar de comer para poder respirar. Por tanto, veremos un fraccionamiento de las tomas, realizando tomas más breves pero demandando con más frecuencia. Los lavados nasales serán también una herramienta muy útil para conseguir el alivio de las molestias, para ello intentaremos realizarlos cuando se encuentre molesto o antes de comer o de dormir. Por último pero no por ello menos importante, en los niños con mucosidad persistente, con problemas de exceso de mucosidad o con dificultades para la eliminación del moco, la fisioterapia respiratoria realizada por profesionales con experiencia es una valiosísima arma que ayudará a despejar las vías respiratorias.

Cuando de enfermedades se trata, en medicamentos se piensa, y para un problema tan habitual como lo es la tos y la mucosidad, es de esperar que en pleno siglo XXI exista un amplio repertorio de medicación efectiva para un problema tan frecuente. En las farmacias encontraremos gran disponibilidad de muchos productos mucolíticos y antitusígenos destinados a eliminar el moco y a frenar la tos. Desde hace ya unos años dichos productos no se encuentran financiados y el motivo no es otro que no haber demostrado la eficacia necesaria. Lo mismo pasa con los productos homeopáticos, al ser analizados desde un punto de vista científico, no consiguen demostrar un beneficio en los pacientes.

En los niños los catarros habitualmente se acompañan de fiebre y malestar, por lo que el paracetamol y el ibuprofeno pueden ser de gran utilidad para mejorar su bienestar.

En cuanto al uso de antibióticos, cabe decir que no tendrán efecto beneficioso alguno sobre el niño acatarrado, debido a que el catarro está producido por virus, y a éstos no les afectan los antibióticos. En algunas ocasiones un proceso catarral puede complicarse y aparecer enfermedades bacterianas como otitis o neumonías. Cuando eso ocurre aparecen signos de alarma como fiebre persistente, dificultad para respirar o dolor de oído. En estos casos sí estará indicado el usar un antibiótico, pero siempre tras haber sido valorado por un pediatra.

El catarro común suele durar unos días, resolviéndose solo, pero los padres y cuidadores deberán estar pendientes de las posibles complicaciones que pueden aparecer como consecuencia de la progresión de la infección o de la propia mucosidad. Deberemos consultar siempre que aparezcan signos de alarma como dificultad respiratoria (se le marcan las costillas al respirar, presenta respiración fatigada, rápida), fiebre persistente de más de dos días, tos y mucosidad que se prolonguen más allá de dos semanas, dolor o supuración de oídos, irritabilidad o falta de apetito (cuando comen la mitad o menos de lo que suelen comer) en los niños más pequeños. Ante alguno de estos signos, no dudéis en acudir a vuestro pediatra de confianza.

francisco-canals

Dr. Francisco J. Canals Candela

Pediatría y neumología Infantil

Unidad Respiratoria de Centro Micos

Problemas respiratorios en la infancia

Problemas respiratorios en la infancia.

¿Cómo puede ayudarnos la Fisioterapia Respiratoria Infantil?

En estos meses de otoño llega la época donde más problemas de catarros, bronquitis y bronquiolitis pueden afectar a los pequeños de la casa, por lo que vamos a contaros que puede hacer la Fisioterapia Respiratoria para que no se compliquen, evitando recaídas y empeoramiento del cuadro.

Es importante recalcar que los mocos son un mecanismo de defensa natural que todos producimos y que no podemos pretender hacer desaparecer de forma completa, ya que es necesario a nivel fisiológico.

El problema aparece cuando hay un desequilibrio entre la producción y la forma de evacuación, es decir, no los expulsamos y los vamos acumulando con el riesgo de convertirse en un problema respiratorio mayor complicando la recuperación.

Actualmente, una de las patologías respiratorias infantiles más frecuente, en niños menores de 2 años, es la bronquiolitis, producida por el VRS (virus respiratorio sincitial). Este virus provoca una inflamación de los bronquiolos , que conlleva una hipersecreción y broncoespasmo. El edema de los bronquios y la acumulación de secreciones puede ocasionar daños en los pulmones, que la mayoría de las veces es lo que produce nuevas reinfecciones, de ahí la importancia de acudir a un Fisioterapeuta Pediátrico Respiratorio para la intervención es este tipo de casos.

La Fisioterapia Respiratoria Infantil es una especialidad dentro de la Fisioterapia Pediátrica cuyos objetivos son prevenir, curar y estabilizar la patología respiratoria que afecta a la población infantil. Dentro de estos objetivos lo que básicamente hacemos en las sesiones es eliminar las secreciones bronquiales, es decir los temibles mocos, causantes de la mayoría de complicaciones respiratorias y recaídas derivadas de catarros, bronquitis y bronquiolitis.

IMG_1327 (1)

Ante síntomas clínicos tales como tos seca nocturna, taquipnea, tiraje costal, aleteo nasal, ruidos en el pecho, fiebre, fatiga debéis acudir a urgencias o a vuestro pediatra y se valorará que tipo de tratamiento necesita vuestro hijo.

Ante una bronquiolitis aguda , es decir cuando está en fase crisis, la Fisioterapia Respiratoria no debe aplicarse, ya que existe broncoespasmo (el bronquio se mantiene cerrado) y podemos complicar el cuadro. Debemos esperar a que esta fase aguda remita y cuando pase a la de hipersecreción (aumento de moco), es cuando podemos actuar desde la Fisioterapia Respiratoria siempre en colaboración con la prescripción farmacológica que tenga el niñ@, somos un complemento en patología respiratoria nunca una alternativa al tratamiento pautado por el pediatra/neumólogo.

Tan importante es conocer lo que podemos hacer, como lo que no se debe hacer, el clapping y el drenaje postural son técnicas desfasadas de la fisioterapia respiratoria convencional y en desuso en Europa desde los 90. Sobre todo el uso de la percusión manual (clapping) la cual puede provocar mayor cierre del bronquio (broncoespasmo) y agravar un cuadro, además de que fisiológicamente nunca vamos a conseguir soltar un tapón de moco realizando golpeteo de forma manual.

En catarros de vías altas lo importante es mantener una buena limpieza nasal diaria con los lavados de suero fisiológico, la frecuencia variará en función de la cantidad y tipo de moco. Debemos tener en cuenta que la posición del niñ@ si es mayor de 4-6 meses debe ser siempre sentado, el motivo es evitar que el suero fisiológico pase a oído y exista riesgo de otitis.

A los niñ@s a partir de 3 años debemos enseñarles a sonarse la nariz soplando por las narinas de forma independiente, para ello podemos usar juegos de soplar similares a los que usamos para aprender a soplar por boca pero con la nariz.

Para evitar el contagio de las patologías respiratorias es imprescindible enseñar a los niños a lavarse las manos y realizar campañas de educación para fomentarlo en las Escuelas Infantiles

Las sesiones de Fisioterapia Respiratoria son llevadas a cabo por un/una Fisioterapeuta Pediátrica formad@ en técnicas de aclaramiento mucociliar, pruebas diagnosticas respiratorias y farmacología ,que valorará y asesorará de cómo actuar ante la patología respiratoria del niñ@. Estas sesiones pueden realizarse a domicilio o en consulta dependiendo de la gravedad del caso.

Actualmente formo parte de la Unidad de Fisioterapia Respiratoria de Centro Micos de Elche (Alicante), donde paso consulta junto al Dr. Francisco Canals, Pediatra y Neumólogo infantil.

Para cualquier duda o consulta:

eli-ortuno

Elisabet Ortuño Cano
Fisioterapeuta Pediátrica Respiratoria en Unidad de Fisioterapia Respiratoria de Centro Micos de Elche y en EliFisioRespi (elifisiopeques@gmail.com)

Plagiocefalia

La plagiocefalia es uno de los motivos por el cual se solicita consulta privada de fisioterapia con mayor frecuencia.

Os pongo en situación, bebé que duerme, tanto en el carrito, moisés, cuna… boca arriba, y tiene preferencia, a mantener la cabeza girada, la mayor parte del tiempo, hacia uno de los dos lados.

Esta preferencia postural, hace que se esté generando una presión constante sobre una zona concreta del cráneo y, por consiguiente, produciendo un aplanamiento. Esto es lo que llamamos, técnicamente, PLAGIOCEFALIA POSICIONAL.

cabeza

Al nacimiento, el bebé, no tiene suficiente tono muscular en su cuello para mantener la cabeza en línea media, es decir, en el centro del cuerpo. La falta de tono muscular, sumada a la acción de la gravedad, hace que permanezca con la cabeza girada hacia un lado preferentemente.

Al alta del hospital, después del nacimiento, empezamos a escuchar, “pon al bebé boca arriba para dormir” “si lo pones boca arriba estarás evitando el riesgo de muerte súbita”.

¿Por qué nos dan este consejo los profesionales de la salud? Se ha visto, tras numerosas campañas de prevención, un descenso, de más de un 50% de la tasa de mortalidad, por asfixia durante el sueño, en lactantes menores de un año.

Cada vez que nos asomamos a un carrito, cuna, moisés… para ver al pequeño, la mayoría de las veces, lo encontramos en la misma posición, durmiendo boca arriba. Es entonces cuando le preguntamos al papá o a la mamá, ¿siempre está en esta postura? La mayoría de las veces, la respuesta es que SI.

Pero, ¿realmente tienen que estar siempre boca arriba? La respuesta es NO.

Tenemos que ofrecerle al bebé distintas posturas a lo largo del día.

¿Qué puedo hacer para prevenir la plagiocefalia?

  • Como hemos dicho anteriormente, durante el día, iremos alternando la posición de nuestro bebé cada vez que lo acostemos en la cuna, carrito, moisés… Lo colocaremos, boca arriba y sobre cada uno de los lados.
  • Lo pondremos, a ratitos, cuando esté despierto, y SIEMPRE con supervisión nuestra, boca abajo sobre un rulo, toalla enrollada, almohada de lactancia… colocada debajo de sus axilas. Para favorecer el enderezamiento de la cabeza. (Tummy time).
  • Cuando esté despierto y tumbado boca arriba, estimularemos, con juguetes, con nuestro rostro…, el giro de la cabeza hacia cada uno de los lados.
  • Porteo ERGONÓMICO. Los portabebés no generan ningún tipo de presión, constante, sobre la cabecita del bebé. ¿Sirve cualquier tipo de portabebé? No, no sirve cualquiera, y mucho menos, aquellos que te permitan poner al bebé mirando hacia delante. Es necesario conocer cuáles son los distintos portabebés que hay en el mercado y cuál es el más adecuado para el pequeño. Este es otro tema que profundizaremos más adelante, ya que, suelo ver, con bastante frecuencia, mucha gente joven porteando, felizmente a su bebé, colocado mirando hacia afuera (hacia la calle) y no saben el riesgo que puede producir.
  • Evitaremos permanecer durante un periodo prolongado de tiempo en hamaquitas, ya que impiden el movimiento libre del bebé e inducen a una postura corporal a la que, todavía, no está preparado. Es preferible colocarlo sobre una superficie amplia (colchoneta, cama…) donde pueda explorar y descubrir, con su movimiento y junto a sus papás, el espacio que le rodea.

¿Qué puede hacer el fisioterapeuta en estos casos?

Desde el área de fisioterapia pediátrica nos encargamos, ya no solo de la prevención, informando a los papás sobre las medidas que pueden llevar a cabo en casa, si no también del tratamiento en consulta privada.

Los tratamientos son siempre individualizados y adaptados a las necesidades de cada bebé.

IMG_20180426_130108_824
IMG_20180426_124113_689

No esperes más, consulta con un profesional especializado.

Fdo. Marta Miralles Corbi

Fisioterapeuta especializada en pediatría

NºCol. CV – 3718