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Terapia Ocupacional

Terapia Ocupacional

La Terapia Ocupacional es, según el Consejo de Terapeutas Ocupacionales para los Países Europeos (COTEC), la “profesión de la salud que se fundamenta en el conocimiento y la investigación de la relación que existe entre la salud, la ocupación y ambiente en el bienestar de la persona ante la presencia de limitaciones físicas, cognitivas, sociales, afectivas y/o ambientales que alteran su potencial de desarrollo y su desempeño ocupacional; que utiliza actividades significativas para la persona teniendo como objetivo final restaurar, mantener y/o desarrollar habilidades necesarias para integrarse y participar en su esfera biopsicosocial”.

Esta definición explica que la Terapia Ocupacional se encarga de buscar y encontrar el bienestar de aquellas personas que tengan alguna limitación física (Ejemplo: amputaciones de miembro superior, hemiplejias, hemiparesias, paraplejias…), cognitiva (Ejemplo: Síndrome de Down, Parálisis Cerebral, Retraso Mental…), afectivas (Ejemplo: Síndrome de Asperger, Enfermedades Mentales…), y/o ambientales (por ejemplo: barreras arquitectónicas, esto es disponibilidad de rampas en la acera, acceso a diferentes comercios y edificios…). Buscamos que todas las personas puedan desarrollar las actividades de la vida diaria de manera autónoma e independiente, y para ello, restauramos, mantenemos y/o desarrollamos las habilidades que se necesitan para lograr realizar dichas actividades.

El tratamiento desde Terapia Ocupacional se realiza durante todo el desarrollo de las personas, desde que nacemos hasta que morimos.

¿Quién es el Terapeuta Ocupacional?ocupacional

El Terapeuta Ocupacional es el encargado de que, gracias a la previa formación y experiencia que la Universidad ofrece a los estudiantes, las personas que tienen cualquier dificultad para realizar actividades del día a día, las realicen de manera autónoma e independiente.

¿Qué labor realiza el Terapeuta Ocupacional?

Las labores que realiza un Terapeuta Ocupacional son muy diversas y extensas.

  • Recoge información sobre el paciente (anamnesis), qué patología es la que padece, cómo era su vida anteriormente, cómo es ahora, cómo se siente, qué es lo que le gustaría conseguir, qué trabajo desempeña, e incluso saber cuál es la relación con su familia, amigos, y compañeros del trabajo.
  • Lleva a cabo diferentes test y pruebas para saber con más exactitud la raíz del problema.
  • Establece un plan de intervención y unas estrategias para llevarlo a cabo. Junto con el usuario, se plantea una serie de objetivos a lograr en un tiempo determinado, y el Terapeuta se encargará de plantear y llevar a cabo actividades significativas y motivantes para el usuario, para conseguir los objetivos marcados.
  • Adapta diferentes utensilios en caso de que no pueda haber recuperación. Las adaptaciones pueden ir desde adaptar utensilios de cocina, como adaptar el mobiliario del aseo.
  • Realiza férulas si es necesario. Suele ser común fabricar férulas a personas con alguna deformación en el cuerpo.
  • Revisa los resultados, y si hace falta, los cambia.
  • Da el alta y seguimiento al usuario.

¿Qué casos atiende un Terapeuta Ocupacional?

Como hemos visto antes, un Terapeuta Ocupacional puede realizar su intervención en cualquier etapa del desarrollo humano, hasta la muerte.

Las patologías que tratamos en el área de Infantil o Pediátrica son, entre otras:

Parálisis Cerebral, Síndrome de Down, Trastorno General del Desarrollo, Retraso madurativo, Retraso del neurodesarrollo, problemas de Integración Sensorial, Dislexia, Dispraxia, Discalculia, Ataxia, niños prematuros, hiperactividad, niños con necesidades especiales…

INTEGRACIÓN SENSORIAL

El término de Integración Sensorial (IS) fue desarrollado por primera vez por la doctora Jane Ayres. Ella lo definió como el proceso neurológico que organiza las sensaciones del propio cuerpo y del medio ambiente, y hace posible usar el cuerpo de manera efectiva en el entorno. O lo que es lo mismo, la IS es la capacidad que tenemos las personas de recibir información de forma externa e interna a través de los sentidos, procesar dicha información en el cerebro, y evocar una respuesta adaptativa hacia ese estímulo.

Existen 7 sistemas sensoriales bien conocidos: visual, auditivo, olfativo, gustativo, táctil, vestibular y propioceptivo. La doctora Jean Ayres dio mayor importancia a los tres últimos debido a que tienen gran influencia durante el desarrollo del ser humano.

Sistema táctil: Es la habilidad de recibir e interpretar estímulos a través del contacto con la piel. Es muy importante para permitirnos realizar muchas destrezas y para sentirnos cómodos y seguros en muchas situaciones. A partir del primer mes de vida, el bebé puede interpretar algunas sensaciones de su propio cuerpo y responder por movimiento reflejos. El tacto se convierte en una fuente importante de satisfacción emocional.

Sistema vestibular: Se encarga de informar al cerebro sobre lo que concierne a la orientación espacial del cuerpo, el equilibrio y los ajustes posturales. En bebés, el reflejo Moro es un buen ejemplo de una respuesta adaptada en reacción a un estímulo de los receptores del movimiento y de la gravedad.

Sistema propioceptivo: Es la información sensorial que proviene de las articulaciones, músculos y tendones. Mantiene informado al cerebro en todo lo relacionado a la organización del cuerpo: la posición y ubicación del cuerpo, mantenimiento de la postura corporal. Por ejemplo, al hacer el pino o mantener otras posturas acrobáticas, las sensaciones de los músculos y de las articulaciones dan información al cerebro de que la cabeza está orientada hacia abajo u otro lado.

Los componentes sensoriales son importantes debido a que para que las personas seamos funcionales en las ocupaciones diarias, debemos alcanzar el equilibrio sensorial. El equilibrio sensorial se alcanza cuando el entorno, la ocupación y la persona están en sintonía.

Se debe acudir a un profesional formado en IS cuando la participación en las actividades cotidianas no se puede llevar a cabo con normalidad (alimentación, adquisición de la autonomía personal, la auto-regulación, el juego, las relaciones con los demás, el sueño…).

En niños, se debe prestar atención a diferentes signos de alerta para determinar la posibilidad de necesitar tratamiento mediante IS. Por ejemplo:

  • Dificultades en la alimentación.
  • Ausencia o anormalidad de los reflejos innatos.
  • Extrema irritabilidad.
  • No presta atención o no se interesa por las caras de sus cuidadores.
  • No muestra la angustia de separación al sexto, séptimo u octavo mes de vida.
  • No es capaz de ponerse de pie solo a los doce meses de edad.
  • A los dos años no es capaz de caminar, no imita gestos sencillos, no comprende el significado de ninguna palabra.
  • No sigue el ritmo de sus compañeros de clase.
  • No posee un agarre correcto del lápiz.

Un ejemplo de un niño susceptible de ser tratado mediante este enfoque sería un niño o niña de 7 años con dispraxia, que no tenga un buen tono muscular ni un correcto balance corporal, y que, debido a eso, su escritura sea ilegible y los profesores refieran que abandona las asignaturas donde se necesita ciertas habilidades de lectoescritura.

El tratamiento basado en este enfoque debe ser realizado por un Terapeuta Ocupacional formado en Integración Sensorial.